Accidentes que matan       

Accidentes que matan       

La trágica muerte de Lizeth Marzano Noguera, ocurrida el pasado 17 de febrero en San Isidro vuelve a poner en primer plano un tema preocupante: los accidentes de tránsito con víctimas fatales en el país.

Durante 2025 hubo cerca de 3,000 muertos por accidentes de tránsito, una cifra que supera a la registrada en 2024, según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Y en los dos primeros meses de este año por la misma causal ya han perdido la vida 472 personas a nivel nacional.

Es una tendencia preocupante que lejos de disminuir aumenta.

La capital sigue ocupando el primer lugar con casi el 20% de fallecidos del total a nivel nacional, según el ONSV.

¿Por qué se registran tantos accidentes de tránsito en el país?

Según las estadísticas oficiales, entre las principales causas que originan los accidentes de tránsitos se encuentran la imprudencia del conductor, el exceso de velocidad, la ebriedad del conductor, la invasión de carril y la imprudencia del peatón.

Pero, existen otras causas subyacentes.

Son causas que no están catalogadas dentro de una investigación aunque son parte del problema.

Falta de autoridad

Es una de ellas. Basta con observar el tránsito en cualquier arteria principal de la capital, por ejemplo, la avenida Wilson para ver como los colectiveros informales suben y bajan pasajeros en medio de la calzada sin que el policía de tránsito que está cerca lo sancione.

El policía está ahí solo para llevarle la contra al semáforo, en una avenida que en cada intersección tienes hasta seis semáforo, lo cual no solo causa molestia a los peatones que esperan más de la cuenta para cruzar sino también en los propios automovilistas que no pueden aprovechar la ola verde.

La policía dice que está ahí para agilizar el tránsito, pero si das preferencia a uno en desmedro del otro, no agilizas sino complicas el tránsito, sobre todo en horas punta. Por eso, se colocan los semáforos para ordenar el flujo de vehículos y peatones en intersecciones, mediante tres luces de colores.

Este problema se agudiza en los conos, donde no existe un solo policía de tránsito y los micros y mototaxis hacen uso y abuso de las calles.  

A ello se suma una total desidia por hacer respetar las reglas que la misma autoridad establece. Cada vez que ocurre un accidente de tránsito donde está involucrado un micro o una combi, nos enteramos que el vehículo no debería estar circulando por tener miles de soles en multa sin pagar o que el brevete del conductor estaba suspendido.

Son problemas latentes que solo se hacen visibles cuando ocurre un accidente de tránsito. Mientras tanto, ninguna autoridad intenta resolverlos. Como en otros tantos delitos, la policía actúa después y no antes de que ocurra el hecho.

Instituciones poco eficaces

La ATU es un organismo técnico especializado que tiene como fin organizar, implementar y gestionar el Sistema Integrado de Transporte de Lima y Callao.

Sin embargo, algunas de las medidas que toma no tienen nada de técnicas y más bien ponen en peligro a los propios peatones.

Establecer corredores en las principales avenidas para dar preferencia a las unidades que circulan por ahí es una medida incompleta sino se soluciona primero los numerosos micros que circulan por la vía. Es poner la carreta delante de los caballos.

El público que no usa el bus del corredor sino el micro, se ve obligado a tomarlo en plena vía pública. Esta situación, por ejemplo, se puede apreciar en la Av. Abancay, cuando no hay inspectores de la ATU, y también en la Av. Alcázar, en el Rímac, entre la Av. Tarapacá y la Prolongación de la Av. Tacna, donde las personas se ven precisadas a tomar numerosas unidades que circulan por esta avenida en medio de la pista por causa del corredor colocado por la ATU.

Disminuir el número de accidentes de tránsito no solo pasa por aumentar las multas o establecer un sistema de comportamiento en la circulación, más importante es tener autoridades que cumplan con su deber e instituciones que faciliten y no compliquen aún más a los peatones.