Será mejor el congreso bicameral

¿Será mejor el congreso bicameral?

A partir del 28 de julio tendremos no solo un nuevo gobierno sino también un nuevo sistema legislativo: la bicameralidad.

Aunque en realidad estamos retornando a un sistema legislativo que nació junto con la independencia, pues la primera Constitución, promulgada en 1823, estableció un Congreso bicameral compuesto por la Cámara de Diputados y el Senado. 

La bicameralidad se mantuvo con algunas variaciones hasta la década del 90, cuando en 1933 se aprobó una nueva Constitución que estableció un Congreso unicameral.

Sin embargo, en los últimos años se comenzó a debatir diversas propuestas para retornar al sistema bicameral, bajo el argumento que representa mejor a los ciudadanos y eleva la calidad legislativa.

Finalmente, en marzo de 2024, el Congreso unicameral aprobó, en segunda votación, la bicameralidad, la cual estará integrada por 60 senadores y 130 diputados. El último congreso bicameral del periodo 1990-1992, tuvo la misma cantidad de senadores, 60; pero 50 diputados más, es decir 180 diputados.

Cuando se decidió establece el congreso unicameral se argumentó una serie de ventajas, sin embargo, las ventajas en la práctica terminaron siendo una desventaja.

Se decía que la unicameralidad, permitiría que los proyectos de ley se debatirían y aprobarían más rápido, dando una respuesta más ágil a los problemas sociales y económicos, pero esa agilidad dio lugar a una serie de leyes que no tuvieron ningún filtro y fueron muy cuestionas.

Se decía que la unicameralidad iba a tener un costo operativo menor, pero en realidad los gastos aumentaron más a pesar de contar con menos parlamentarios.

En conclusión, el congreso unicameral al tener una sola cámara solo trajo una menor deliberación, una mayor aprobación de leyes sin mayor sustento, por no haber tener un contrapeso, y una baja representación de congresista por habitante.

El modelo bicameral aprobado otorga atribuciones diferenciadas a cada cámara. El rol más político lo asumirá la Cámara de Diputados, pues será la encargada de debatir y aprobar proyectos de leyes y, también de interpelar y censurar a los ministros.

En cambio, el Senado cumplirá el rol más reflexivo y técnico, pues deberá aprobar, modificar o rechazar las propuestas legislativas remitidas la Cámara de Diputados; además, de elegir y designar a las autoridades de diferentes instituciones.

¿Será el nuevo congreso bicameral mejor que el unicameral? 

La bicameralidad ofrece un mejor control de las normas legislativas debido al contrapeso político y es de esperar que ya no habrá, o se restringirá al mínimo, las denominadas “leyes express”. 

También se espera que haya un mejor control político, ya que Diputados asumirá la investigación y acusación mientras que el Senado actuará como juez.

Y aunque muchos no estén de acuerdo, la reelección parlamentaria permitirá contar con parlamentarios que conozcan mejor su función. En cualquier trabajo, la experiencia y conocimiento es un factor a tener en cuenta. En última instancia su permanencia en el puesto dependerá de los electores. 

En definitiva, que el nuevo congreso bicameral sea mejor que el bicameral dependerá de los mismos congresistas: Diputados y Senadores; porque son las personas y no los reglamentos, por más buen intencionados que sean, las que hacen mejor o peor a una institución.